Hacia una comunicación psicosocial

Guía para integrar la perspectiva psicosocial en procesos comunicativos vinculados con vulneraciones de derechos."

Hoy en día, y de forma casi globalizada, nuestra cotidianidad está atravesada por el consumo y la recepción de representaciones mediáticas e información a través de canales muy diferentes, como la televisión, la radio, la prensa u otras expresiones culturales, como exposiciones, obras de teatro o trabajos literarios. A esta realidad, en los últimos años, hemos sumado la incorporación de nuevos soportes, como las redes sociales o las plataformas digitales, que han supuesto otro giro en la forma que tenemos  de consumir, compartir y producir información. Dado que todas estas formas de informarnos y entretenernos tienen la capacidad de influir de alguna manera en la configuración de nuestro sentido común, en cómo valoramos nuestra posición en el mundo y en cómo percibimos a las demás, es razonable suponer que estas representaciones y procesos también pueden afectarnos de manera positiva o negativa, tanto a la hora de recibir información, como al producirla.

Partiendo de esta idea, esta guía tiene como objetivo visibilizar la dimensión de los impactos asociados a los procesos comunicativos que se dan, sobre todo en situaciones de vulneración de derechos humanos. El documento busca ofrecer pautas y recomendaciones tanto para quienes trabajan en el ámbito de la comunicación, como para las personas que participan en los procesos comunicativos, ya sea compartiendo sus estrategias, su camino recorrido, su experiencia o su consumo.

Buenas prácticas para procesos responsables

Desde nuestra experiencia acompañando víctimas de malos tratos, tortura y otras vulneraciones de derechos humanos, en el Centro Sira consideramos importante integrarla mirada psicosocial también al informar o elaborar productos mediáticos. Al plantearnos esta guía, reflexionamos acerca de si la integración de esta mirada, que tanto ha permeado en las últimas décadas en ámbitos como el jurídico, el sociosanitario o incluso en la elaboración de proyectos, se estaba integrando por igual a la hora de trabajar acompañar procesos comunicativos. Esta pregunta resulta especialmente relevante en contextos como la cobertura de conflictos, el tránsito migratorio, situaciones de catástrofe, espacios de protesta o en la representación mediática de grupos poblacionales en situaciones de vulnerabilidad.

Por ello, esta guía está pensada como una herramienta para que aquellas personas que intervienen en procesos comunicativos desde su trabajo, su activismo o su militancia, puedan integrar prácticas psicosociales en cada una de sus etapas: antes de iniciar el proceso, durante su desarrollo y una vez concluido. Asimismo, esta guía ofrece estrategias, recursos de análisis y protección para todas las personas involucradas.

Sobre la Guía

¿Por qué integrar la mirada psicosocial en comunicación?

La guía tiene como objetivo visibilizar la dimensión de los im­pactos asociados a los procesos comunicativos que se dan, sobre todo en situaciones de vulneración de derechos humanos. El documento busca ofrecer pautas y recomen­daciones tanto para quienes trabajan en el ámbito de la comunicación, como para las personas que participan en los procesos comunicativos, ya sea compartiendo sus estra­tegias, su camino recorrido, su experiencia o su consumo.

Desde nuestra experiencia acompañando víctimas de malos tratos, tortura y otras vul­neraciones de derechos humanos, en el Centro Sira consideramos importante integrar la mirada psicosocial también al informar o elaborar productos mediáticos. Al plan­tearnos esta guía, reflexionamos acerca de si la integración de este enfoque, que tanto ha permeado en las últimas décadas en ámbitos como el jurídico, el sociosanitario o incluso en la elaboración de proyectos, se estaba integrando por igual a la hora de trabajar o acompañar procesos comunicativos. Esta pregunta resulta especialmente relevante en contextos como la cobertura de conflictos, el tránsito migratorio, situaciones de catás­trofe, espacios de protesta o en la representación mediática de grupos poblacionales en situaciones de vulnerabilidad.

Por ello, esta guía está pensada como una herramienta para que aquellas personas que intervienen en procesos comunicativos desde su trabajo, su activismo o su militancia, puedan integrar prácticas psicosociales en cada una de sus etapas: antes de iniciar el proceso, durante su desarrollo y una vez concluido. Asimismo, esta guía ofrece estrate­gias y recursos de análisis y protección para todas las personas involucradas.

Metodología y objetivos

El resultado de un proceso comunicativo

Para la elaboración de la guía, se llevó a cabo un proceso de revisión bibliográfica sistemática sobre teorías de la comunicación, estudios culturales, estudios decoloniales, intervención psicosocial, periodismo y trauma informado. En este proceso, también se incorporaron materiales elaborados previamente por el Grupo de Acción Comunitaria (GAC) y el Centro de Atención a Víctimas de Malos Tratos y Tortura, Sira. Además, se analizaron documentos periciales y productos comunicativos elaborados por estas entidades, como el podcast “Brechas”, en los que los impactos culturales, sociales y comunicativos desempeñan un papel central.

Con la finalidad de poder contrastar la información recogida, incorporar nuevos aprendizajes y adoptar un enfoque respetuoso y colaborativo, se organizaron 3 grupos focales y entrevistas en profundidad. En estas se contó con la participación de activistas, profesionales de la comunicación, incidencia y tercer sector, así como con personas que han participado en procesos comunicativos tras haber vivido vulneraciones de derechos humanos en el marco de su activismo político, su condición de vulnerabilidad socioeconómica o por motivos de género y/o racialización.

Como resultado de este proceso, en esta guía existen dos partes diferenciadas. En la primera, se ofrece un marco teórico que sirve como base para comprender los elementos esenciales de interrelación entre la comunicación, las vulneraciones de derechos humanos y sus impactos.  En la segunda parte, se incluyen recomendaciones prácticas para aplicar estos conocimientos teóricos en los procesos comunicativos, así como las conclusiones y reflexiones finales resultantes de todo el proceso.

Sobre las herramientas

¿Cómo podemos reducir y prevenir los impactos de nuestras intervenciones?

Si bien, en comunicación y periodismo, garantizar una información veraz y contrasta­da es un principio fundamental, profesionales y activistas han puesto de relieve que, en procesos relacionados con personas afectadas por vulneraciones de derechos hu­manos, es igualmente crucial evitar generar más daño. Como subraya la periodista mexicana Marcela Turati: “La primera regla es no revictimizar a las víctimas”.

Desde una mirada psicosocial, esta tarea exige mantener un enfoque ético, trans­parente y cuidadoso, que reconozca las necesidades individuales de las personas y que proteja su integridad emocional y psicológica. Trabajar bajo este enfoque no solo tiene como máxima que el proceso sea lo menos dañino posible, sino que también busca promover prácticas capaces de apoyar y fortalecer la recuperación de las personas su­pervivientes. Es decir, que el proceso sea reparador en sí mismo.

Esta guía no pretende ofrecer directrices infalibles, ni métodos únicos y rígidos, sino ofrecer herramientas para promover una comunicación más segura y ética. Su propósito es identificar acciones y señales que favorezcan procesos comunicativos más seguros y menos extractivistas, que sirvan para mitigar y prevenir los posibles impactos negativos en quienes han vivido experiencias de violencia o vulneración de derechos.

Conclusiones

El proceso comunicativo puede ser una experiencia reparadora

La perspectiva psicosocial es fundamental al abordar procesos que requieran de una interacción interpersonal, especialmente en contextos en los que se hayan sufrido ex­periencias traumáticas, con el objetivo de garantizar la dignidad y el control sobre los relatos y vivencias de cada persona. Si la comunicación se entiende tan solo como un proceso jerárquico y unidireccional, se elimina la capacidad de respuesta o contribución al proceso de reparación.

Cuando una persona que ha sufrido una vulneración de derechos es representada me­diáticamente, la forma en que se presenta esa violencia o esa experiencia puede afectar­le de manera particular. Diversos factores específicos influyen en cómo se experimenta esta participación y en el impacto emocional y psicosocial que puede derivarse. En el caso de quienes han sufrido vulneraciones de derechos, algunas de las consecuencias negativas que pueden derivarse de su exposición pública son la revictimización o victi­mización secundaria, sentimientos de vergüenza y humillación o deterioro identita­rio, entre otros.

Un proceso comunicativo puede convertirse en una experiencia reparadora para las per­sonas víctimas de vulneraciones de derechos, siempre que se aborde desde una mira­da psicosocial y de comunicación crítica. Contar con herramientas que garanticen una comunicación empática, participativa, honesta y respetuosa, facilita que la persona pueda integrar una narrativa reparadora y dignificadora de los hechos traumáticos, contribuyendo a su proceso de recuperación.

Los impactos derivados de los procesos comunicativos se actualizan continuamente, a medida que emergen tanto transformaciones sociales, culturales y políticas, como avances tecnológicos, tales como la inteligencia artificial o la influencia de los algorit­mos. Por esta razón, es fundamental relacionar, analizar y seguir estudiando los proce­sos comunicativos desde una mirada psicosocial en constante evolución.

Hacia una comunicación psicosocial

Guía para integrar la perspectiva psicosocial en procesos comunicativos vinculados con vulneraciones de derechos

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